Con suerte terminé mi ensayo para ese día, el impacto que había causado en mi la luz que despedía ahora absorbía todo mi tiempo, en la universidad casi no escuchaba las clases y solo me preocupaba de ver de que forma podía volver a hacer lo mismo que hice esa noche. Ahora tenía más interes en saber que había sucedido conmigo esas horas que estuve inconsciente, entre que me electrocuté y cuando me encontraron. Jessica era la única que podía ayudarme.
Jessica había vuelto muy contenta de su viaje. Me había traido un suéter muy bonito, me gustaban sus colores eran anaranjados, verdes y rojos, yo parecía una fiesta, creo que Jessica me lo había traido por eso, supongo que se cansaba de verme siempre de gris o beige.
La universidad iba bien, teníamos un compañero nuevo que se había cambiado de otra universidad, era algo pedante y siempre hacía comentarios donde comparaba su antigua universidad con esta. Me cargaba escucharlo, si tanto le gustaba su otra universidad ¿por qué no se quedó allá?
Ese día el profesor Guillermo nos encargó hacer un trabajo sobre Foucault, como no tenía muchas ganas de trabajar pedí inmediatamente hacerlo sobre "Crimen y castigo" porque ya lo había leido, pero para mi mala suerte el chico engreído también pidió hacer ese libro, como el trabajo se hacía en duplas tuve que resignarme porque tampoco sabía con quien más trabajar, no queria arrastrar a nadie más conmigo en mi apatía. Resolví que no era mi culpa así que lo dejé pasar.
Salí practicamente corriendo del salón quería ir luego al depa, creo que la noche anterior casi vi chispas otra vez salir de mi y quería probar una nueva teoría, iba pensando en eso cuando me interrumpen...
-Hola- Escucho a esa odiosa voz de palabras arrastradas y soberbias. - Al parecer nos toca trabajar juntos-
Ni siquiera me molesté en hablarle, simplemente lo miré dándole a entender que era mejor que trabajara solo. Luego me dije a mi misma que el no tenía la culpa tampoco, por muy odioso que fuera se merecía algo de respeto.
-Mira, Marcos, no es por ser mala onda ni nada, pero realmente quiero trabajar sola, estoy algo apática y no quiero arrastrar a nadie conmigo- Lo miré con sinceridad para que se diera cuenta de que no mentía. Pero jamás esperé su respuesta...
-Se que estas algo apática, siempre te miro... No pienses mal... Es solo que de alguna manera muy rara, no puedo evitarlo, mis ojos se van solos hacía ti, es como si fuera estática- Se rió, sin embargo en mi despertó curiosidad "estática", dijo... Eso era lo curioso. Sin embargo Marcos no me agradaba aún así que opté por ignorarlo, decirle adios y seguir caminando.
Había caminado sus 4 cuadras ya, iba escuchando Pearl´s Dream, amaba esa canción y la ponía varias veces en el mp3, cantaba el coro cuando una mano me detiene por el hombro, mi reacción fue instantánea. Un sendo mochilazo le llegó en pleno vientre a un Marcos muy sorprendido.
-Oh!! perdóname!! Pensé que querían asaltarme!! Lo siento mucho... - Se que estaba rojisima porque mi cara ardía.
-No te preocupes, fue mi culpa igual, no debería haberte sorprendido así... Aunque déjame decirte que contra cualquier razón es una estretegia muy buena. Dudo que se esperen esa reacción de tu parte- Sonrió francamente, lo que me ayudó a alivianar mi culpa.
-Disculpa que te haya seguido- continuó él- es que pienso que aunque no quieras trabajar con nadie, igual podríamos ayudarnos en nuestros trabajos, quizás cada cual haya visto cosas que el otro no, ya sabes... escotomas... - sonrió de nuevo. Ok, aquí le di una oportunidad, no porque fuera débil, el fue hábil y se lo merecía. Le dije que bien, que me parecía pero que nos comunicaramos por msn o celular porque no me gustaba mucho salir de mi casa. Marcos aceptó las condiciones. Por fin me pude ir a mi depa a investigar.